Para el manejo de las hernias discales que se producen principalmente en la columna lumbar y mas frecuentemente en el segmento vertebral L5-S1 un tratamiento efectivo y seguro es la infitración del hiato sacro, también llamado bloqueo caudal.

Las Protusiones o hernias discales en la mayoría de los casos el paciente mejorará sus síntomas con el transcurso del tiempo. Estadisticamente hablando se dice que 9 de cada 10 paciente no requiere intervención quirúrgica.  Y estos 9 pacientes mejorarán sus síntomas de forma progresiva en los tres meses siguientes.

TRATAMIENTO INICIAL

El tratamiento inicial de un paciente con hernias discales es la medicación. Se suele administrar analgésicos, antiinflamatorios o neuromoduladores. Pero muchas veces los pacientes no los toleran o no mejoran los síntomas. También es frecuente que presenten efectos secundarios incluso dependencia dependiendo del medicamento. Además se suele asociar ejercicios de rehabilitación si el paciente lo tolera.

Tras el inicio de los síntomas, si no existe mejoría en las siguientes 2 a 4 semanas,  o empeora el dolor, los especialistas podemos ofrecer al paciente el bloqueo caudal o infiltración hiato sacro. Que es un procedimiento bastante simple y seguro. Pero debe ser realizado por especialistas.

¿EN QUE CONSISTE EL BLOQUEO CAUDAL?

El bloqueo caudal o infiltración del hiato sacro es un procedimiento descrito en 1901 para el tratamiento del dolor del parto. Se utiliza en la actualidad en pediatría para procedimientos quirúrgicos. También se utiliza como técnica del manejo del dolor lumbar.

Bloqueo caudal

Zona de infiltración

La zona de infiltración es en el espacio caudal, una zona cubierta por el ligamento sacrococcigeo que es bastante denso. Es una zona muy segura donde se encuentra el filum terminale y el final del plexo venoso epidural. Lo habitual es realizarlo en quirófano, con la ayuda de los rayos X o el ecógrafo. No es un procedimiento definitivo pero genera un alivio inmediato. Se infiltra anestésico local y corticoide. El anestésico local genera un alivio inmediato. El corticoide es un potente antiinflamatorio. Actúa como estabilizador de membrana y suprime la sensibilización neuronal.  El que se emplea suele ser de depósito, es decir que va a tener un efecto principalmente en la zona infiltrada, con poca distribución sistemática. Los efectos a nivel sistémico secundarios de los corticoides se minimizan con los corticoides de depósito. Y en la zona infiltrada se potencia el efecto antiinflamatorio.

¿LA INFILTRACION ES PAN PARA HOY, HAMBRE PARA MAÑANA?

Muchas veces en la consulta escuchamos esta frase. Pacientes refieren que las infiltraciones no eliminan el problema. Lo cierto es que los pacientes que han recibido algún tipo de infiltración sea por una enfermedad u otra, presentan mejoría y en la mayoría de veces sus síntomas han desaparecido y no han necesitado mas tratamiento. Además, como se ha expuesto previamente, lo normal es que un paciente mejore de los síntomas de las hernias discales en aproximadamente 3 meses. El motivo de la mejoría es que las hernias o protusiones discales con el paso de las semanas disminuirá su volumen por deshidratación. Si el paciente no mejora con el paso de los días, o la medicación le genera trastornos y no le disminuye el dolor y su calidad de vida se encuentra realmente afectada, debería plantearse esta posibilidad de tratamiento. Este es un procedimiento bastante seguro y efectivo.

Bloqueo caudal - infiltración hiato sacro

Se observa el contraste inyectado

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El efecto de la infiltración es variable, suele durar varias semanas. En la mayoría de los casos aparecen pequeñas molestias pocos meses después. Sí el dolor vuelve suele ser menos intenso y más llevadero. Son pocos los casos en que el dolor vuelva con la misma intensidad, y en estos pacientes recomendamos el tratamiento quirúrgico.

Si sufres de algo parecido, no dudes en escribirme contándome tu caso.