La estenosis de canal lumbar es un proceso degenerativo que consiste en estrechamiento del canal medular. Es un proceso lento, los pacientes pueden tener temporadas sin dolor, pero es progresivo. Generalmente los paciente no presentan dolor lumbar sino se quejan de debilidad en una o ambas piernas. También refieren acorchamiento o cansancio en miembros inferiores. Si la causa es inestabilidad en la columna vertebral se puede acompañar de dolor de espalda.

El tratamiento definitivo de esta enfermedad es la cirugía. Los tratamientos conservadores como analgésicos, antiinflamatorios, sesiones de fisioterapia incluso las infiltraciones en la columna vertebral son para los casos leves a moderados. Es en estos casos de periodos de dolor intermitente aconsejable el tratamiento conservador anteriormente mencionado.

Es importante explicar al paciente su enfermedad porque pueden permanecer periodos de tiempo sin dolor o con mínimo dolor. Esto no significa que el problema se haya resuelto. Significa que sus estructuras nerviosas se están «acomodando» al poco espacio que tienen. Pero al ser una enfermedad progresiva llega un momento que esa perdida de espacio se vuelve poco tolerable y afecta la calidad de vida de las personas que la padecen. Esta patología suele darse en gente mayor, y la edad no es una contraindicación para intervenir quirúrgicamente al paciente y resolver el problema.

 

Se observa el cambio (circulo rojo) tras el recalibrado endoscópico del segmento L4-L5

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

Las opciones de tratamiento quirúrgico son variadas. Dependen de la experiencia del cirujano en las distintas técnicas cuyo objetivo es devolver el espacio al canal medular. El nombre técnico es recalibrado de canal lumbar y puede asociar instrumentación o no. La instrumentación significa poner implantes que en la gran mayoría de casos se recomendará tornillos y barras para conseguir una artrodesis o fusión del segmento vertebral. Otras veces se recomendara la implantación de un dispositivo interespinoso para mantener la movilidad del segmento intervenido. También existe la opción de recalibrar sin colocar ningún material, pero con esta opción existe el riesgo de que al abrir el canal se genere una inestabilidad y se desarrolle dolor lumbar. Es necesario abrir espacio para poder acceder al canal espinal y esto se llama laminectomía. La laminectomía es la extracción de la parte posterior de la vértebra.

La cirugía endoscópica en este caso para el recalibrado del canal vertebral lumbar es una técnica que ofrece excelentes resultados. Es quizás la única en la cual el riesgo de inestabilidad se hace mínimo. La incisión en la piel suele ser menor de 10 mm y  a través de ella se introduce el endoscopio y solo se necesita una mínima laminectomia, es decir se realiza un túnel óseo hasta llegar al canal medular y desde dentro realizar la descompresión y recalibrado. Los resultados tras la cirugía son muy favorables, las molestias suelen ser mínimas y la recuperación es inmediata.

Es importante que los pacientes conozcan las diferentes opciones quirúrgicas y obtener una segunda opinión sobre su caso. Si padeces esta enfermedad o conoces a alguien que la sufra no dudes en ponerte en contacto para solucionar el problema y devolver la calidad de vida. info@especialistadecolumna.com

Cicatríz 6 meses después de la intervención