Tras el periodo de confinamiento en España ya hay señales de esa tan ansiada vuelta a la normalidad. Empezaron con las salidas de los niños, ahora los adultos y en breve se abren bares y centros de ocio y podremos quedar con amigos. Esta desescalada para la llegada de la «nueva normalidad» bastante compleja se presenta muy incierta y con el miedo del repunte del virus que nos devuelva otra vez al confinamiento. Todo esto hasta que salga la vacuna para el COVID-19 y para eso nos queda mucho tiempo aún.

En el campo médico ya se esta empezando a atender a toda esa gente que se ha quedado en sus casas, con sus dolores crónicos reagudizados por el sedentarismo y la ansiedad de estar encerrados. La gente vuelve a acudir a las Urgencias de los Hospitales por problemas banales y que antes no lo hacían por el miedo a contagiarse.

Todo este periodo de confinamiento muchos profesionales sanitarios que no han estado en primera linea de batalla frente al COVID han utilizado diferentes plataformas como Twitter, Facebook, Instagram y Whatsapp,  intentando ayudar a resolver dudas de la gente para que no acudan a las Urgencias que estaban desbordadas por la pandemia. La gran mayoría de manera altruista.

¿Es posible realmente ayudar a alguien a través de un mensaje de texto?

La respuesta es afirmativa, siempre y cuando sea un paciente conocido por el médico que lo trata. El médico que tenga el historial del paciente y que se le haya quedado alguna duda que se le olvido preguntar en la consulta presencial. En estos casos los mensajes de texto o los correos son de gran ayuda. Pero realmente ayudar a alguien que no se conoce, con una dolencia probablemente crónica, y que difícilmente puede explicarse en un párrafo es una tarea complicada.

Durante todo este periodo de confinamiento los médicos de atención primaria han realizado la mayoría de sus consultas de forma telefónica. Resolviendo la mayor parte de los problemas de los pacientes por este medio y posteriormente medios telemáticos de envío de recetas, bajas por enfermedad, etc. Y lo han resuelto de manera eficiente sin exponer a los pacientes ni a ellos mismos a la posibilidad de contagiarse. Este modelo de atención va a seguir siendo necesario y solo deberán acudir a una consulta presencial los paciente que lo requieran.

Esto no solo ha ocurrido en la Atención Primaria. Los médicos especialistas han tenido que hacer lo mismo con sus agendas, con pacientes que probablemente llevaban meses esperando esa visita con el especialista y que en su lugar recibieron una llamada por teléfono para valorar si su problema podía ser diferible o no. Aplazado pero no resuelto.

De la misma manera que nos preocupa qué va a pasar con la economía del país en un corto-medio plazo, a los médicos les preocupa como gestionar esa cantidad de pacientes que durante este tiempo no han podido ser atendidos. Si en una situación normal las listas de espera, tanto de consulta como de cirugías u otros procedimientos están desbordadas, cómo van a estar luego cuando se vuelva a atender con «normalidad». Serán mínimo 2 meses más que hay que sumarle a esas listas de espera.

¿Cómo manejar las consultas de especialidades de ahora en adelante?

Hay que evitar las aglomeraciones y mantener el distanciamiento social. Teniendo estas recomendaciones del Ministerio de Sanidad, resulta inviable tener una sala de espera llena de pacientes en la zona de Consultas de los Hospitales. Si antes se tenían citados a los pacientes cada 8 o 10 minutos, con unas agendas de 25-30 pacientes por turno médico. ¿Qué tiempos deberán manejarse ahora que se vuelvan a abrir agendas? Algunos ya dan la pauta de citarlos cada 30 minutos. Eso implica que no se podrá ver más de 10 o 12 pacientes por turno. Si alguien llevaba 6 meses esperando ser atendido por el especialista, ¿Cuánto tiempo va a pasar hasta que finalmente lo vea? Algo que debemos tener claro es que el modelo de atención médica tal y como la conocíamos no volverá y hay que adaptarnos todos al nuevo modelo.

Fig. 1: Imagen de un día cualquiera en un hospital

Ahora es cuando la Atención Primaria debe estar coordinada con la Atención Hospitalaria. Trabajo en equipo para derivar solo al paciente que realmente lo necesite, y ser enviado con todas las pruebas necesarias para que la visita al especialista sea definitiva y resolutiva. Es decir que en una sola visita al especialista el paciente obtenga, siempre y cuando sea posible, la solución de su problema. No se puede esperar meses para luego tener que esperar otros mas hasta que le hacen una prueba.

Viendo todo este panorama muchos estarán pensando en contratar un seguro privado, si es que no lo han contratado ya. Las llamadas de teleoperadoras ofreciendo estos seguros ya se empiezan a notar, por lo menos en mi experiencia personal.

Los seguros privados en la nueva normalidad

Un paciente con un seguro privado tiene o mejor dicho ha tenido hasta antes del confinamiento la opción de tener consulta con el especialista casi de forma inmediata. Las pruebas solicitadas muchas veces no tardaban más de una o dos semanas y la revisión también sin esperas. Ahora que se abren las consultas esa facilidad se ve afectada por muchos factores. No se puede atender la misma cantidad de paciente en un turno, solo la mitad de ellos, es decir el mismo problema que en la pública.

Muchos especialistas que complementan la actividad pública con la privada, al ver que en una tarde en el mismo tiempo van a ganar la mitad de lo que ganaban se lo pensarán 2 veces y preferirán quizás pasar la tarde con la familia en lugar de ver 10 o 12 pacientes, si a esto le sumamos que algún paciente no acude por diferentes motivos entonces si que cada vez habrá menos médicos dedicados a la actividad privada, por lo menos a la actividad privada por compañías aseguradoras.

Los médicos que solo tienen actividad privada tienes que adaptarse al cambio o volver a la actividad pública. Se puede atender a la misma cantidad de pacientes pero no a todos presencialmente. Y aquí es donde va a empezar el despegue de la telemedicina. Se puede atender la misma cantidad de gente sin aglomeraciones en las salas de espera, la respuesta es afirmativa, pero no a todos presencialmente.

NUEVO MODELO DE ATENCIÓN

Y aquí ya hablo indistintamente de la actividad pública o privada. Dar una atención de calidad sin disminuir el volumen es posible. Se tendrá que valorar previamente quien debe acudir a una visita presencial y quién no. Quien debe tener las pruebas realizadas antes de la consulta para así con los resultados asistir a la consulta presencial. La exploración física es una parte importante de la consulta médica, y para ello la única forma de realizarlo es presencialmente, pero para todo lo demás como entrega de resultados, cambios en la medicación, entrega de volantes de derivación a otras especialidades se puede realizar de forma telemática. Las llamadas por teléfono están bien, pero las videoconsultas son una mejor herramienta y ofrecen muchas ventajas.

No solo ver y hablar con el médico a través del móvil, es decir tenerlo en el bolsillo. También se puede compartir pantalla para poder explicar al paciente las imágenes, pruebas realizadas, o explicar algún ejercicio o recomendación a realizar.

No hace falta ser un experto en programación para poder acceder a una videoconsulta. Actualmente las plataformas de telemedicina, que llevan ya muchos años en el mercado desarrollándose, pero que hasta ahora eran poco demandadas, son muy intuitivas y el paciente no necesita nada más que darle al enlace que se envía al móvil, ordenador o tablet. Estamos viendo que gente incluso de avanzada edad no tienen ningún inconveniente para conectarse con el médico.

El desplazamiento del paciente ya no es un problema. Los pacientes de edad avanzada o movilidad reducida que prácticamente tienen que pasar una odisea para acudir a la consulta verán esto como una gran ventaja. Pero no solo ellos, los que trabajan todo el día también podrán acceder y disfrutar de la atención médica en sus horas de descanso.

Todo esto que hace algunos meses atrás hubiera sonado futurista ahora es una realidad, que además, funciona.

Fig. 2: Tablet